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Europa endurece controles: todo vehículo usado deberá tener ITV vigente o un peritaje técnico antes de venderse

28 de noviembre de 2025
Por: Ana Gabriela Oquendo

La Unión Europea avanza en una de las reformas más relevantes para el mercado de autos usados: ningún vehículo podrá venderse ni exportarse sin demostrar que sigue siendo apto para circular. La medida, incluida en el nuevo Reglamento sobre Vehículos al Final de su Vida Útil (VFU), busca frenar la exportación de automotores antiguos o en mal estado que hoy se venden como usados, pero que en realidad deberían estar fuera de circulación.

Según la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA), la edad media del parque automotor europeo alcanza los 12,3 años, lo que ha encendido las alarmas sobre la seguridad vial y el impacto ambiental de los autos más antiguos. La iniciativa busca que cada compraventa nacional o internacional esté acompañada de un documento que acredite que el vehículo aún cumple con los estándares técnicos y ambientales mínimos.

El Consejo de la Unión Europea actualmente negocia los detalles con el Parlamento Europeo. Si la norma se aprueba, toda transferencia de propiedad deberá incluir uno de los siguientes documentos:

ITV vigente (Inspección Técnica de Vehículos), que certifique que el auto ha pasado la revisión técnica y puede circular.

Evaluación técnica independiente, realizada por un perito autorizado que determine el estado estructural y funcional del vehículo: carrocería, frenos, emisiones, bastidor y otros componentes esenciales.

Con esta verificación, se busca garantizar que los autos que cambian de dueño no representen un riesgo para la seguridad ni el medioambiente. Aunque supondrá más trámites y costos, la medida apunta a reducir el comercio de vehículos en condiciones precarias.

Exportaciones bajo control y aduanas más estrictas

Uno de los principales focos del reglamento será el control de exportaciones fuera de la Unión Europea. Cada año, miles de vehículos desaparecen del registro oficial y terminan en otros países en condiciones de chatarra.

Para frenar este flujo, el reglamento exigirá que los vendedores presenten contratos, facturas y certificados que prueben que el vehículo tiene un comprador real y está en condiciones de uso. Las aduanas podrán suspender la exportación hasta verificar esta información.

La meta, según el Consejo Europeo, es “cerrar el círculo del reciclaje” y asegurar que los vehículos fuera de servicio sean tratados correctamente en los países de origen, evitando fugas ambientales o comerciales.

Aún se discute cómo se aplicará la norma en el mercado europeo y qué autoridades validarán a los peritos técnicos. Lo que sí parece claro es que Europa se encamina hacia un escenario con menos autos antiguos y mayor control ambiental, lo que podría influir también en los estándares que siguen los países en otros continentes