Viajes

De Beijing a la Gran Muralla: descubrimos la magnitud de Foton y la evolución de la industria automotriz china

07 de mayo de 2026
Por: Ana Gabriela Oquendo.

Viajar a Beijing para conocer los 30 años de Foton Motor fue mucho más que asistir a un aniversario automotriz. Fue entrar de lleno a una industria china que hoy busca competir globalmente a través de tecnología, automatización y nuevas energías. Entre fábricas robotizadas, laboratorios de pruebas extremas y vehículos eléctricos e inteligentes, el recorrido terminó convirtiéndose en una mirada directa a cómo está evolucionando la movilidad desde uno de los mercados más grandes del mundo.

Mi recorrido comenzó en Quito y, tras varias escalas en Estados Unidos, terminé aterrizando en Beijing, una ciudad de más de 20 millones de habitantes donde la historia y la modernidad parecen convivir de forma natural. El objetivo del viaje era conocer de cerca los 30 años de Foton, su crecimiento industrial y las tecnologías que hoy impulsan a la marca en distintos mercados.

Uno de los primeros lugares que visité fue la planta de Foton Cummins, creada en 2008 para desarrollar motores comerciales. Ahí entendí hasta qué punto ha avanzado la automatización en la industria china. Las líneas de producción integran sistemas inteligentes y módulos de inteligencia artificial capaces de optimizar distintos procesos de fabricación. Según explicó el equipo técnico, la planta tiene capacidad para producir alrededor de 400.000 motores al año para vehículos livianos, pesados y soluciones adaptadas a nuevas normativas de emisiones, incluyendo alternativas a gas natural.

La sensación de escala continuó en la fábrica de buses AUV, donde la eficiencia industrial llamó especialmente mi atención. En esta instalación sale un bus terminado aproximadamente cada 40 minutos, alcanzando una producción cercana a 8.000 unidades anuales. Más adelante recorrí la planta de camiones Foton-Daimler, donde predominan las líneas robotizadas de ensamblaje, soldadura y pintura. Sin embargo, algo que me pareció importante destacar es que detrás de toda esa automatización siguen presentes cientos de técnicos especializados supervisando cada etapa de producción. La tecnología domina gran parte de los procesos, pero el factor humano continúa siendo fundamental.

La innovación no termina en las fábricas. En el llamado Laboratorio X, el centro de pruebas de la compañía, pude observar cómo analizan motores eléctricos en bancos capaces de alcanzar hasta 20.000 rpm y 700 kW de potencia. También realizan pruebas de baterías de hasta 1.000 voltios bajo temperaturas extremas que van desde -40 °C hasta 85 °C. Ahí mismo conocí parte del desarrollo de conducción inteligente de la marca, que integra cámaras, sensores LiDAR 360° y monitoreo tridimensional en tiempo real para mejorar seguridad y asistencia de conducción.

Durante el recorrido también tuve contacto con algunos de los modelos más recientes de la marca. Uno de los más llamativos fue el AUV Smart Bus, un bus eléctrico con sensores, cámaras y tecnologías orientadas a conducción autónoma y movilidad urbana inteligente. Otro de los vehículos que más me sorprendió fue GALAXUS, un camión desarrollado sobre una arquitectura multienergía compatible con diésel, hidrógeno y otras alternativas, que además acumula más de 2 millones de kilómetros de pruebas.

Sin embargo, uno de los modelos que más curiosidad me generó fue la pickup eléctrica Foton Tunland G7 EV. Se trata de una doble cabina con batería de 88 kWh y hasta 350 kilómetros de autonomía, además de carga rápida y capacidad para suministrar energía a otros equipos. Mantiene tracción 4x4, una estructura robusta y capacidad de carga cercana a media tonelada, algo poco común todavía en pickups eléctricas. Viéndola de cerca, inevitablemente pensé en cómo podría funcionar un vehículo así en mercados como Ecuador, donde la infraestructura eléctrica todavía sigue desarrollándose.

La experiencia también tuvo un fuerte componente cultural. Estar en la Gran Muralla China mientras Foton celebraba sus 30 años ayudó a entender el mensaje que la marca intenta proyectar globalmente: crecimiento, permanencia y expansión. Ahí se habló del plan “GREEN 3030”, una estrategia enfocada en electrificación, internacionalización y nuevas tecnologías, además del lanzamiento de una expedición global con el modelo GALAXUS.

Fuera de Foton, el viaje también me permitió recorrer lugares históricos como la Ciudad Prohibida, así como asistir al Auto Show de Beijing, donde conocí novedades de otras marcas del grupo BAIC. Uno de los modelos más interesantes fue el nuevo BJ40 híbrido de rango extendido, que mantiene su enfoque todoterreno, pero incorpora motores eléctricos y una autonomía combinada que supera los 1.200 kilómetros bajo ciclo CLTC. También llamó mi atención el Arcfox Alpha S5, un sedán eléctrico desarrollado sobre arquitectura de 800 voltios con un enfoque mucho más tecnológico y deportivo.

Después de varios días recorriendo fábricas, laboratorios, parajes históricos y el Autoshow, regresé con una percepción distinta sobre la industria china. Más allá de los prejuicios que todavía existen en algunos mercados, lo que vi en Beijing fue una industria acelerando en innovación, automatización, electrificación y desarrollo tecnológico a gran escala. Y quizá esa sea precisamente la mayor transformación: cambiar la percepción global sobre lo que hoy puede hacer la manufactura automotriz china.