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Londres es la ciudad de los taxis y los robotaxis autónomos ya están rodando por sus calles

16 de enero de 2026
Por: Ana Gabriela Oquendo

Londres podría convertirse en la primera gran capital europea donde los taxis no necesiten taxista. La ciudad, ícono global del transporte urbano y del legendario taxi negro, es también uno de los laboratorios de movilidad más vigilados del mundo. Desde 2026, el Reino Unido autorizó las pruebas de vehículos sin conductor, un marco regulatorio que marca distancia con el enfoque desregulado de Silicon Valley y el modelo centralizado de China. Ese cambio normativo, aceleró la llegada de empresas como Waymo y Baidu, que ya miden el pulso del mercado autónomo fuera de sus territorios de origen.

Waymo, la firma estadounidense respaldada por Google, inició ensayos en las calles del centro londinense en diciembre de 2025 utilizando SUVs eléctricos Jaguar I-Pace, un modelo que destaca porque combina dos tendencias que interesan al consumidor regional: electrificación y automatización. Las pruebas son todavía iniciales, pero relevantes por el tipo de entorno: Londres opera un esquema de peaje urbano —Congestion Charge— desde hace más de 20 años y, desde 2026, la tarifa subió a 18 libras para ingresar al centro de la capital. Las motos, autobuses y taxis están exentos, lo que otorga a los servicios de taxi una ventaja estratégica frente a otros vehículos privados.

Que Londres sea la ciudad europea con mayor densidad y oferta de taxis la convierte en un punto de entrada natural para los robotaxis y un referente que podría influir en futuros marcos normativos en el mundo.

A pesar de los avances, la discusión sobre seguridad y aceptación social sigue abierta. Waymo acumula cerca de 20 millones de servicios con pasajeros en ciudades como San Francisco, Phoenix y Los Ángeles, pero su historial también incluye incidentes operativos: bloqueos de tráfico por fallas masivas, claxon activado sin pausa durante la noche y detenciones en masa de unidades que paralizaron calles completas. En un entorno como el europeo los cruces peatonales son un punto crítico. Londres tiene una alta concentración de pasos peatonales, mucho mayor que las ciudades estadounidenses donde la tecnología ya opera, lo que aumenta la complejidad del reto.

Pero el debate no se limita a lo vial. Los robotaxis son sistemas móviles de recolección de datos, capaces de registrar patrones de tráfico, audio, imágenes y comportamiento urbano. Waymo sostiene que los datos recopilados se usan exclusivamente para mejorar la seguridad de su sistema autónomo y afirma cumplir con la normativa británica de privacidad y protección de datos, un estándar que toda empresa deberá acreditar para obtener la licencia específica que habilite el transporte de pasajeros.

Para 2026 también se espera que Baidu despliegue su propia flota en Londres mediante alianzas con Uber y Lyft, un movimiento que confirma un patrón geopolítico que también toca a Latinoamérica: Estados Unidos restringe la operación de vehículos chinos de alta conectividad por razones de seguridad nacional, lo que está llevando a las tecnológicas chinas a priorizar Europa, Oriente Medio y mercados emergentes de alta urbanización para crecer.

Londres ya puso la pauta. Pero la carrera por convencer a las autoridades de transporte y a los ciudadanos, apenas empieza.

Fuente: Motorpasión.