Mantenimiento del motor: las revisiones que casi nadie hace y pueden evitar gastos mayores
05 de febrero de 2026Previo a la Revisión Técnica Vehicular 2026, muchos conductores en Ecuador priorizan cambios de aceite, revisión de frenos o alineación. Sin embargo, especialistas en ingeniería automotriz advierten que existen componentes menos visibles del motor que influyen directamente en su durabilidad, consumo de combustible y emisiones, y que rara vez forman parte de los chequeos habituales.
Organismos técnicos como la Society of Automotive Engineers (SAE) y el American Petroleum Institute (API) promueven un mantenimiento preventivo más integral, enfocado no solo en el kilometraje, sino también en las condiciones reales de uso del vehículo. Este enfoque cobra relevancia en países latinoamericanos, donde factores como tráfico intenso, trayectos cortos frecuentes y climas variables exigen mayor atención a los sistemas internos del motor.
Uno de los puntos que suele pasarse por alto es el sistema de ventilación del cárter, conocido como PCV (Positive Crankcase Ventilation). Este mecanismo permite evacuar los gases que se generan dentro del motor durante la combustión. Si se obstruye, puede aumentar la presión interna, provocar fugas de aceite y afectar empaques y sellos. Además, su correcto funcionamiento ayuda a reducir emisiones contaminantes, un aspecto cada vez más relevante en las normativas ambientales.
Otro elemento clave es el estado de los sensores del motor. Dispositivos como el sensor de oxígeno, el de temperatura del refrigerante o el de presión de aceite influyen en la mezcla de combustible y en la eficiencia general del sistema. Fallas en estos sensores no siempre generan síntomas evidentes al inicio, pero sí pueden elevar el consumo de combustible y el desgaste interno. Por ello, los expertos recomiendan escaneos electrónicos preventivos, incluso cuando no hay luces de advertencia encendidas en el tablero.
También se sugiere revisar el torque de pernos y componentes críticos. La vibración constante del motor puede aflojar fijaciones en zonas como la culata, el múltiple de escape o la bomba de agua. Una verificación profesional ayuda a prevenir fugas, sobrecalentamientos o daños mayores que suelen implicar reparaciones costosas.
Si hablamos de lubricación, los especialistas destacan que no todos los motores operan bajo las mismas condiciones. El uso de lubricantes certificados y adecuados al tipo de conducción —tráfico urbano intenso, trayectos cortos o climas cálidos— es determinante para reducir fricción y desgaste. Asimismo, el estado del aceite no siempre depende solo del kilometraje: la calidad del combustible, el polvo en el ambiente o la conducción exigente pueden degradarlo antes de lo previsto. Por eso, los análisis de aceite usado se posicionan como una herramienta cada vez más utilizada para anticipar problemas internos.
A esto se suma la importancia del filtro de aceite, un componente que muchas veces se elige solo por precio. Un filtro de baja calidad puede permitir el paso de partículas que deterioran las superficies internas del motor, reduciendo la eficacia del lubricante y acortando la vida útil del conjunto.
Especialistas en lubricación señalan que prestar atención a estos aspectos “invisibles” puede marcar la diferencia entre un mantenimiento rutinario y la prevención de averías mayores. En un contexto donde el costo de repuestos y mano de obra ha aumentado en la región, una estrategia de revisión técnica más completa se traduce en ahorro a largo plazo y mayor confiabilidad del vehículo.
Adoptar estos consejos es una práctica preventiva que no solo protege el motor, sino también la economía del conductor, especialmente en entornos urbanos exigentes como los de Ecuador.
Fuente: Terpel Ecuador