Pruebas de Manejo

Test drive: Chevrolet Montana en Brasil

16 de febrero de 2023
Por: Cristhian Segarra

Chevrolet Ecuador realizó la Avant Premiere de su nueva camioneta, la Montana, hace pocas semanas en territorio nacional. Sin embargo, la semana pasada fuimos invitados a una prueba de manejo exclusiva para medios de comunicación especializados en Curitiba, Brasil.

Así que armamos maleta y nos dirigimos al sur del gigante sudamericano. Nuestra experiencia con la flamante Chevrolet Montana inició en la capital del Estado de Paraná. Allí tomamos contacto por primera vez con esta pick-up del segmento C, que nos llamó la atención desde el primer momento por su propuesta estética.

Este modelo luce una carrocería bien esculpida desde cualquier ángulo. De hecho, sigue los lineamientos de diseño de Chevrolet Global, es por eso que se parece a ejemplares como la nueva Silverado o Blazer, por ejemplo. En el frontal se destacan sus faros alargados con tecnología LED, luz de marcha diurna, cromados oscuros y una mascarilla bastante estilizada. En realidad, en los primeros segundos observándola de frente me pareció estar frente a un SUV y no ante una camioneta.

Pero, cuando la vemos de lado es cuando en realidad entendemos al producto como tal. Allí quisiera destacar las molduras laterales, tanto para los pasos de ruedas como en las puertas, los aros de aluminio R17 con un diseño deportivo, y las proporciones del balde que son contenidas y que se unen de manera natural al resto del automotor.

El diseño posterior también es un punto alto en Montana. Y es que se percibe parecido al de Silverado, con varios elementos en relieve que se ven geniales. Por supuesto, lo más importante es lo que tenemos en el interior del balde. Y es en este apartado que nos encontramos con una de las mayores innovaciones de Montana, su cajón Multiflex, que incorpora ordenadores para distribuir eficientemente los espacios de carga y su acceso a ellos. De esta manera, se puede combinar sin problema un estilo de vida urbano, familiar, recreativo de fines de semana e, incluso, de trabajo.

Respecto del interior, la Chevrolet Montana acerca su propuesta de diseño, confort, seguridad y tecnología a la de un SUV sin duda alguna. Lo primero que vimos apenas nos subimos a esta pick-up fue su volante deportivo forrado en cuero que incorpora comandos para el limitador de velocidad, control crucero, comandos por voz y control del volumen.

El tablero central también se merece un reconocimiento por la combinación de buenos materiales, acabados perforados y la simplicidad en su configuración. Es decir, tenemos lo justo y necesario para gestionar todo lo que pudiéramos necesitar, como los mandos para el aire acondicionado, la pantalla táctil que se integra sutilmente a los relojes del velocímetro y tacómetro, la guantera y el botón de encendido.

Aquí me detengo un momento para destacar el buen nivel de conectividad de la Chevrolet Montana, pues suma el sistema MyLink de la firma estadounidense con Android Auto, Apple CarPlay, conectividad inalámbrica, una gran resolución incluso para la cámara de retro y una respuesta rápida a los comandos deseados.

La versión que testeamos fue la Premier y en este caso equipó una caja de cambios automática de 6 velocidades, freno de accionamiento manual, vidrios eléctricos y asientos forrados en cuero.

Volviendo a su ADN urbano, los ingenieros de la firma tomaron decisiones acertadas que les permitieron garantizar una buena habitabilidad en su interior: una de ellas fue equipar a este modelo con el motor de 1.2L turbo que está presente en Tracker, así se ahorró espacio de masa que ocupa el propulsor en el vano motor y que se destinó al confort interior.

Lo mismo ocurrió con el balde, que tiene una capacidad de carga limitada a 637 kg para ganar algunos centímetros en el habitáculo.

Conducirla por las calles de Curitiba fue una misión relativamente sencilla por varias razones: la primera la espectacular organización y cultura vial de la ciudad, lo segundo: el buen estado de las vías, y lo tercero: la gran maniobrabilidad que Chevrolet le imprimió a Montana.

En este último aspecto sobresale su concepto urbano: Smart Utility Pick-up, que principalmente se caracteriza por ofrecer un producto versátil gracias a sus 4.7 m de largo y su radio de giro de 11.5 m. Esas cifras garantizan -en gran medida- agilidad para moverse en entornos reducidos de la cotidianidad. Nosotros lo pudimos comprobar mientras condujimos por cada tramo de la ciudad brasileña, que incluyó zonas residenciales, centros de negocios, túneles, desvíos y carretera mientras nos dirigimos a la Reserva Natural Guaricica, a dos horas de distancia de nuestro punto de partida, y de regreso.

Debo serles muy honesto y es que las sensaciones de manejo de la Montana me sorprendieron en varios aspectos. Eso sí, debo aclarar que estuvimos a 934 m de altura sobre el nivel del mar, deberemos comprobar su desempeño en la altura de Quito, por supuesto.

Pero más allá de eso, primero quiero hablarles sobre su versatilidad, este modelo es liviano, preciso y ágil. Y aquí le quiero dar la razón a Chevrolet con su concepto urbano, ya que ofreció altos niveles de comodidad. Y esto se logra, especialmente para la segunda fila de asientos, gracias al sistema de suspensión posterior de doble tope de rigidez variable que reduce al mínimo lo saltona que puede ser una pick-up en general. En las inmediaciones de la Reserva Natural Guaricica pudimos comprobarlo, pues el camino se volvió de segundo orden, con bastantes huecos, tierra suelta y mucha piedra.

Además, a travesamos una zona en descenso de muchas curvas y la dirección se comportó a la altura, sumada a la suspensión por supuesto. Estos elementos y el camino nos dieron mucha claridad sobre lo bien que está construida la camioneta estructuralmente, pues en los baches no escuchamos ningún crujido, la rigidez torsional fue buena, al igual que la estabilidad del modelo.

Por supuesto, debemos hablar del motor, el 1.2L turbo. Este propulsor emociona, ya que es fuerte y tiene una respuesta rápida, una buena recuperación en revoluciones bajas y una entrega de torque divertida. Lo que considero que se pudo mejorar en este aspecto es la insonorización en cabina, pues el motor es un poco ruidoso cuando se sobrerrevoluciona y eso se transmite al interior. No llega a ser algo totalmente invasivo, pero se puede mejorar para que la experiencia de manejo sea totalmente satisfactoria.

En cualquier caso, los 130 HP y 190 Nm le van perfecto a esta pick-up. En lo que se refiere a la caja de cambios, esta gestiona a la perfección el potencial del impulsor. Las relaciones son cortas y eso nos permitió ganar velocidad rápidamente. Conocemos que, a Ecuador, inicialmente llegarían las versiones LTZ y Premier, con cajas manual y automática de 6 marchas, no obstante, las versiones y especificaciones finales se conocerán en los próximos meses.

Agradecemos a GM-OBB del Ecuador por la invitación a conocer al nuevo integrante de a familia del corbatín.