Sismos: ¿qué hacer si uno te sorprende mientras conduces?
10 de septiembre de 2026Un sismo puede cambiar las condiciones de una vía en cuestión de segundos. Para quienes están conduciendo, la prioridad no es acelerar para salir de la zona ni detenerse de inmediato en cualquier lugar, sino mantener el control del vehículo y buscar un sitio que reduzca la exposición a posibles peligros.
Si el movimiento comienza mientras se está al volante, lo recomendable es disminuir la velocidad de forma progresiva y evitar frenadas o maniobras repentinas. La Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos (SNGR) aconseja alejarse de puentes, pasos elevados y estructuras que puedan representar un peligro.
El lugar donde se detiene el vehículo también es importante. Siempre que sea posible, debe buscarse un espacio alejado de edificios, postes, cables eléctricos, árboles y otros elementos susceptibles de caer. Una vez estacionado, la recomendación es permanecer dentro del automóvil mientras dure el movimiento, siempre que el vehículo esté en una zona segura.
Tampoco conviene detenerse de manera que se bloquee la circulación. Mantener despejada la vía permite el desplazamiento de ambulancias, bomberos, Policía y otros vehículos de emergencia.
Pero hay algo más sobre lo que hay que tener precaución: la conducción después del sismo. Que el movimiento haya terminado no significa que la vía vuelva inmediatamente a estar en condiciones normales. Antes de continuar, es necesario comprobar si existen obstáculos, daños en la calzada, cables caídos o estructuras afectadas.
En ese momento también es importante prestar atención a las indicaciones de las autoridades y evitar circular por sectores que hayan sido cerrados o considerados peligrosos.
El vehículo, además, puede haber sufrido daños durante el evento. Un golpe contra un objeto, la caída de escombros o el deterioro de la calzada pueden afectar componentes como neumáticos, suspensión o dirección. Si existe alguna señal de daño, lo recomendable es realizar una revisión antes de continuar utilizándolo con normalidad.
Además, debe considerarse la ubicación geográfica, pues en la costa hay una amenaza adicional. Un sismo fuerte puede representar una señal natural de alerta ante un posible tsunami. El Instituto Oceanográfico y Antártico de la Armada (INOCAR) recomienda, por ejemplo, que las personas se alejen de la costa y se dirijan hacia terrenos elevados o tierra adentro.
En los tsunamis generados cerca de la costa, el tiempo para reaccionar puede ser limitado. Por eso, no se debe esperar necesariamente una alerta oficial para evacuar cuando las características del sismo indiquen un posible riesgo.
Conocer estas acciones antes de que ocurra un sismo puede ayudar a tomar decisiones con mayor rapidez y evitar que una situación de emergencia en la vía se convierta en un riesgo inminente.
Fuente: Renault Ecuador